lunes, 27 de agosto de 2012

¿MERITO O ERROR?

Nuevamente, en el campo popular (los docentes, los más humildes, los niños, la escuela pública, los trabajadores, la militancia toda) estamos sintiendo los quehaceres del gobierno  >PRO>. A meses de asumir su reelección, Macri continuó con el plan sistemático de volver a instalar el neo-liberalismo filosófico y la economía de mercado liberal en la ciudad de Bs As. Y también la política del ciudadano-buchón.
La última jugada que estamos viendo es la del 0-800 "caza de brujas". Esto, más allá de la magia de Oesterheld, más allá del mensaje del "héroe colectivo", tá metá tá (más allá de; por a través de) todo los casos de persecución macrista que venimos experimentando desde el 2007, es reinstalar el tema de perseguir a aquel que hace política, a aquel que enseña lo popular, a aquel que hace arte desde la resistencia, al que piensa distinto, aquel que piensa que lo privado no es la salida...
Mauricio pone todo su esfuerzo en pensar herramientas que existan nuevamente en la sociedad actual como lo fueron en los años de la dictadura: vigilar y castigar.  Las cámaras espías que vemos en las esquinas, en las plazas, la idea de persecución y de que ese sujeto social debe estar cada vez más controlado y amenazado. El 0-800 es sólo otro ejemplo de su política social y pública.
Uno de los pocos bastiones que le queda a Macri por "neoliberalizar" es la escuela pública. Que a su vez, es uno de los que más resistencia concreta le ha hecho y ha defendido la escuela pública.
Es verdad que hay algunas recetas que no le han dado resultado, pero al menos, las puso en discusión: eso ya es terrible. En relación a esto, pocos fueron los actores sociales que se lograron juntar contra las políticas del gobierno PRO>.
En el marco del liberalismo (neo) filosófico, hay que decir que Macri arrastra esa idea que nació con la revolución francesa de 1789, "el hombre libre", "el hombre para sí". Bien, en 1789, lo que se deja atrás es una forma de vida que estaba manejada básicamente por el poder del Rey sobre sus súbditos y donde la iglesia cobraba impuestos y manejaba grandes porciones de la renta. En su momento histórico, fue una revolución, que tardó varios años en asentarse en las prácticas reales de la vida cotidiana, donde se derramó mucha sangre, donde hubo idas y vueltas en relación a monarquía-absolutismo-república; pero desde la proclamación del tercer estado, se puede decir que cae el absolutismo, al menos comienza a verse como una forma de gobierno ilegítima. Habría mucho para escribir sobre revolución francesa; el ascenso de la burguesía al poder, la revolución en la forma de producir, las creencias, la iglesia, los sujetos, la propiedad privada, Rosseau, Montesquie, etc.
Ahora, en 2007-2011, y luego de ver que por muchísimos y muchísimos años esta idea burguesa de "hombre libre" era una farsa (porque es libre quien tiene poder económico para ser libre. Quien tiene poder de acceso a la economía que proponen los dueños de los medios de producción y quien puede acumular riquezas varias) Macri insiste con esa política y la lleva a cabo. Si durante los '90 -y ya caído el muro de Berlín - se puso de moda el neo-liberalismo, ahora en 2012 en la CABA se re afirma constantemente.

Una ciudad donde ningún ciudadano le debe nada al otro: ni una disculpa si lo chocó. Ni una disculpa si su perro cagó en otra vereda. Nada de dejar pasar un coche primero antes que uno. Que ni se nos ocurra adelantarnos en una fila porque es un escándalo. Ningún ciudadano de la CABA tiene que ver con el otro. Todos estamos en un mundo diferente. Negociamos con el estado de forma privada y personal. Tenemos que llegar a un lugar siempre antes y más apresurados que otros. Ninguno marcha por el hospital público, pero cuando vamos queremos que la atención sea "rápida como en los EE UU", perdón ciudadano porteño pero ¡en EE UU no hay hospitales públicos!, ¿fue usted alguna vez a USA?. Creemos que todo es un trámite burocrático. Nos quejamos porque "la verdad que los políticos son esto o aquello", pero cuando vamos a renovar el registro, si nos lo dan más rápido por pagar 100$ y cagarse en todos los que hicieron la fila, allá vamos con el soborno. Criticamos a los paraguayos, bolivianos, peruanos, todo personal extranjero porque vienen a "sacarnos el trabajo"; pero si paraguas, bolitas o perucas - por cuidar a nuestros chicos, limpiar nuestra casa, hacernos la comida porque "ni tiempo para eso tengo", que nos escuchen cuando estamos mal, hacernos la cama, repasar el trapo por el dormitorio o sacar al perro - nos cobran $5 menos que una persona argentina, allá vamos: ¡¡a esclavizarlos!!, a no pagarles los aportes, a no ponerlos en blanco, a no darles obra social, y a decir que, si en casa falta algo, "debe ser el/la peruano/a". 
Y claro, obviamente, todos opinando desde afuera, desde la lejanía. Todo porteño que tiene incorporado ese proceso anti-reflexivo en la cabeza o eso que le hicieron creer que "es un ciudadano libre y que nada debe detener su avance, su progreso, sus ganas", luego habla desde la altura, las sabes casi todas, y lo más triste es que cuando habla lo hace en nombre no de los porteños (al menos sería menos pelotudo), sino en nombre de los argentinos. Y se escuchan esas frases típicas de algún grupo de boludos que vive en la "city" (pero queda bien pronunciar CIRY, es más neoyorkino) : "este país es así" o "los argentinos somos así" o "¿qué querés con esa chorra de presidenta?"; porque si al menos las frases dispararan un: "¿y bueno, qué querés si tenemos a la Barrick Gold en el culo, a Insfrán cuidando su soja, al grupo Eskenazi robándose todo?"...pero no, son sólo sueños de un trasnochado.

Quise remitir a esto, porque el PRO> (siempre que hablemos de PRO>, hagámoslo con la flecha, porque sugiere ir hacia la derecha) es gran partícipe de está política de la supuesta libertad individual. De este accionar ético y moral. De esta manera de participar de una sociedad y de un conjunto de personas.
Lo dijo Heidegger, y lo puse en otra nota ya: "El ser ya no tiene realidad ontológica. Ahora habita lo ente".  Cuando el ser es cambiado por lo ente el humano ha perdido toda realidad ontológica fáctica dentro del mundo que lo rodea y del cual es parte. Ya no hay ser, no hay una esencia que no hace únicos e irrepetibles, ya no tenemos ese grado de misticidad, ese aire mágico. Ahora hay lo ente. ¿Qué es lo ente?, lo múltiple; lo todo. El neo liberalismo de Menem fue lo ente y el de Macri también es: hay que comprar, y cada vez comprar más, y hay millones de cosas por hacer, y cada persona es un mundo, y los anuncios permanentes en las calles de celulares, de coches, de Burguer King, de máquinas domésticas, de aparatos para adelgazar, etc. Lo ente es todo ese conglomerado de cosas que tienden a terminar por no ser nada. Digamos, son algo en sí mismo, pero para el ser humano no debieran significar grande cosas. Pero frente a la abrumadora política propagandística que invade las calles, es poco lo que se puede hacer para no pensar en lo ente. Lo ente es todo ese mundo de fantasía al cual aparentemente tenemos acceso. Ese mundo que nos "pide" que estemos conectados permanentemente, desde el celular, desde el facebook, desde el ipod, desde donde sea, pero que estemos porque podemos estar perdiéndonos de cosas interesantes como "Pachano le pagó a Moria Casán".
Si Eva dijo "donde hay una necesidad nace un derecho", el lema del mercado es "inventemos necesidades". 
¿Dónde se juntan el liberalismo y la libertad de elección y el mercado?. Justamente acá. Yo ciudadano libre tengo la libertad para elegir lo quiero, y tengo un mercado que me ofrece millones de cosas innecesarias, pero aparentemente soy libre en esa elección. Bien, digámoslo: no somos libres en ese sentido. Al parecer son todas decisiones autónomas e individuales, pero no. Hay un mercado que está operando fuertemente sobre mis decisiones, sobre mis sueños, mis convicciones, mi amor, mis pensamientos, mis acciones, etc.
Todo eso es lo que nos está ofreciendo el liberalismo político y privatizador de Macri que está arreglado económicamente con los grandes factores del mercado, al menos los que juegan fuertemente en la CABA.

El PRO>, PRO-pone esto. Está conjunción que hasta ahora le ha salido perfecto.
El campo popular, hasta ahora en la ciudad, ha propuesto la división política.
Será hora que dirigentes y fuerzas políticas se pongan a trabajar en un proyecto en común.
Al menos, que nos una el espanto.
Será hora de proponer algo superador y de tener un poquito de tacto político y caminar los barrios, para superar al PRO> en el 2015. Hoy parece faltar mucho para ese momento, pero en términos de construcciones de identidad y fuerza popular, 3 años no es nada.
Será hora de que todos los que queremos una ciudad feliz, donde no haya desigualdad ni justicia, empecemos a juntarnos y no seguir haciéndole el juego a la derecha.
Criticar al gobierno K, muchas veces no se hace por "miedo a parecer gorila", pero ¿que estamos haciendo por no ser gorilas y reaccionarios y hacerle el juego a Macri en la ciudad?; creo que tengo la respuesta: prácticamente nada.
Será hora de dejar las miserias políticas. De apartar las reglas para ver a quién le mide más, y buscar las estadísticas de cuántos sufren la desigualdad que proponen el PRO>.
Será hora de buscar acuerdos, consensos y militar para todxs.

Viéndolo así, Macri reelecto: ¿es un mérito PRO> o un error de todos nosotros?
Me niego a pensar que el modelo macrista (racista) sea un mérito, y quiero pensar - para salvar a la raza humana - que es un error nuestro.
Sí, es verdad que los porteños son complicados, pero ¿por casa cómo andamos?.
Hay que ir a buscar a los porteños.
Si no, no vale decir que Cristina es la capitana del movimiento de masas y la relación de fuerzas está de nuestro lado, y es la voluntad popular la que la puso allí y la demanda social hace que Cristina sea la presidenta. Y por otro lado, decir que todo esto es el Circo de Mauricio, desoír el voto porteño, y no ir a buscar a los barrios a la gente, no caminar las calles. No, grave error. A Mauricio también lo puso ahí la voluntad popular y la demanda social. ¿La demanda social era el 0-800? No sabemos. ¿La demanda social era la creación de la UCEP? No lo sabemos. ¿La demanda social era destruir lo público? No lo sabemos. Pero sí sabemos que fue reelecto y está legitimado. Si no vamos a buscar al pueblo, luchamos contra la corriente más complicada que el propio gobierno: el pueblo.
Sabemos que hay sectores que se alinean con el PRO> por conciencia política, por linaje histórico, por amistad y por rechazo a lo popular. Pero ha ganado las elecciones en barrios humildes, en el bajo, en Flores Sur, en Lugano, en Soldati.

Será momento de pensar si hay algo que estaremos haciendo mal.
Viéndolo así, Macri reelecto: ¿es un mérito PRO> o un error de todos nosotros?

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