lunes, 16 de enero de 2012

Lo que hace falta

Complicado es aceptar aquella frase que pronunciara la presidenta hace sólo algunos meses.
Porque aceptar es creer en aquella frase, y esa frase decía (perdón, repito el titulo) <"cuenten conmigo para todo lo que hace falta">. ¿Por qué es complicado?, porque ¿quién dice todo lo que falta?.
¿Qué es lo que hace falta?. Algunos podrán decir que lo que es falta un cambio en el sistema de producción, salir de un modo capitalista e ir en busca de uno socialista con aires a salvaguardar la producción nacional, y cada vez que suena alguna frase de ese estilo el poder se asusta y piensa:  < "¿renunciar a la sustitución de importaciones?, noo queridos amigos. Vean, puedo ser gorila para muchas cosas, pero hay que bancar este sistema, porque ustedes saben de estas cosas y la Argentina se caracteriza por concentrar el poder en algunos pocos y bueno el peronismo y ahora Cristina es la que puede mantener todo esto, sin que nosotros tengamos que hacer golpes de estados o quedar como xenófobos porque decimos de matar algún negrito">.
Otros, quizás, viendo la historia de modo más progresivo y de a pasos, dirán que hay que ir por más beneficios sociales, por más derechos, por más distribución del ingreso.
El problema central de esta nota, ya está puesto al asador: ¿Cuál es el techo del peronismo?; ya vimos que los dos primeros gobiernos peronistas no decantaron en un socialismo y que lo más cerca que se estuvo de una propuesta revolucionaria fue durante el '73, bajo la máscara de un "peronismo revolucionario" que luego viró hacia la sanguinaria triple A. ¿ Este peronismo donde terminará?
El techo o los límites (para ser más Loide) del peronismo los crea una multiplicidad de factores: desde ya, la voluntad del líder por hacer patria o por venderla o también por  en algunos casos hacer patria y en otros por venderla. Otro factor clave será la CGT, que quizá en algunos casos tiene una posición muy dura y combativa - por ejemplo contra Clarín y la Nación - y en otros parece el sindicalismo más dialoguista y entreguista que tuvo el peronismo. Paréntesis: Es muy personalista lo de la CGT. No tienen un plan revolucionario, ni en el plano económico ni en las luchas sindicales ni sociales. Sin embargo no cesan en pedir aumentos, que en buenahora lo deberían tener, pero (aunque no me lea ningún dirigente): ¿No les parece que no es un momento para confrontar con un gobierno elegido por el 55% de los votos y con el que más han ganado en estos últimos 30 años? ¿No les parece que el sindicalismo, los trabajadores y el pueblo, deben estar en un escalafón más arriba que Hugo Moyano, Pablo Moyano, Plaini, Piumato? Da cierta rabia y tristeza que en vez de ser argentinos y revolucionarios sean Moyanistas y conciliadores. ¿Es lícito tener más cien mil autos trabajando como taxis (c.a.b.a)  y a la vez ser el secretarario general de peones de taxis? Si es lícito, saquémosle la venda a la justicia porque parece que ve poco. Un chofer de taxis está ganando - deslomándose -cien pesos por día (aprox), Omar Viviani no creo que esté ganando menos de treinta mil pesos por mes. Saludos a Vandor. Cierra paréntesis.

Hay que seguir con los análisis sociológicos del voto a Cristina. El mercado interno que se activó fuertemente desde el 2007 hasta acá, con puntos de inflación es verdad, pero sostenido y con mucho consumo, es gracias a una clase media alta que, si no hay que llamarla pequeña burguesía, tiene aspiraciones serla. Esta capa media alta, claramente votó porque se mantenga todo este consumo interno, el gasto privado y porque nada cambie. Los de más arriba, no se porque votaron, no me interesa.
El tema es, los de abajo, que votaron a Cristina, los que antes no tenían casa y gracias al gasto público ahora la tienen. Los que antes tenían chicos que no iban al colegio y ahora van. Los barrios que ahora tienen calles asfaltadas. Los compañeros que tienen la suerte de haber vuelto a trabajar dignamente. Los jubilados que saben que ahora hay un gobierno que los protege. Los homosexuales, o los bisexuales o las lesbianas, que antes no tenian una ley que los ampare y que ahora sí la tienen. Los miles de periodistas que ahora empezaron a surgir y se pueden ver sus trabajos, gracias a una nueva ley de medios audiovisuales.
Todo ellos: ¿votaron por produndizar? En el que caso de que sí, ¿profundizar qué? Porque profundizar es un concepto - una palabra. Si yo no tengo claro los contenidos y un programa social-político y económico dificil que pueda profundizar algo. Profundizar los cambios, bien. Ya es un acercamiento. Los cambios en favor de los más necesitados.
Y acá, les paso las responsabilidad a los cuadros políticos, a los nuevos y a los viejos, a los partidos y organizaciones que conforman el frente para la victoria y a las que no también.
¿Estamos las organizaciones políticas a la altura de la circunstancia para que los más necesitados puedan aprender a luchar por sus derechos?. A sacarle sus miedos, a trabajar juntos a ellos, a contarles nuestros miedos, a que nos liberen ellos a nosotros y nosotros a ellos. Quizás, todas esas personas que votaron pensando en profundizar, esperan mucho más de los que hacemos política a diario. La gente, quizás, espera mucho más de ustedes Cuervo!.
La presidenta nos está corriendo por izquierda. Intentemos de devolverle algo. ¿Cuántos gobiernos más tendrán que pasar para que nos digan "cuenten conmigo para lo que falta"?
Falta mucho en nuestra patria. Si bien es primordial terminar con la pobreza, con la indigencia, con las muertes por enfermedades curables, también es primordial terminar con una cultura que se forjó - en los 80, 90 y parte de 2000 - alrededor del estado y sus capas técnico- burocráticas que en vez de facilitar el trabajo impiden;  y son gestores del estado (que es la cara visible e institucional de la patria) como si lo fuesen de un banco o de una compañia de seguros.
¿De quién es la responsabilidad de decir lo que hace falta?

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